Elías Prada Galán

El piano cuántico. Fragmentos de libros olvidados, que no deberían estarlo

ESTAMOS PERMANENTEMENTE DROGADOS

El cerebro no es un ordenador que procesa cada bit de información que recibe. De toda la información física del medio solo un reducidísimo porcentaje es recogido sensorialmente por los biosensores y de toda esta información sensorial el cerebro ejecuta un fuerte cribado para finalmente operar con un nivel de información manejable, muy inferior a la disponible en el mundo físico. Sin embargo, la imagen que se forma en la conciencia parece muy real, de alta definición diríamos. La neurología nos dice que el cerebro ha generado su propia realidad a partir de una cantidad de información mucho menor que la existente en el medio físico. El cerebro alucina la realidad, es decir, produce imágenes de la realidad, y lo hace continuamente generando eso que experimentamos como flujo de la conciencia.
(deL artículo “La neurología cuántica podría explicar el origen de la conciencia” de Manuel Bejar en Tendencias XXI)

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GROUCHO MARX Y LA EMPATÍA

Yo tengo unos principios; pero si no le gustan, tengo otros (Groucho Marx)
Yo era muy creyente hasta que Dios me falló.
(Sin comentarios)

LA PRIMERA OBLIGACIÓN DEL SER HUMANO CUANDO ALCANCE LA INMORTALIDAD

La esperanza de vida actual en Europa ronda los 80 años, en una sociedad con muchas comodidades: desde agua corriente a calefacción, electricidad y cientos de ventajas más que hace solo unos pocos siglos no existían.
Es duro pensar que la gran mayoría de la humanidad que ha vivido (y ha muerto) ya, ha pasado su vida en unas condiciones duras (frío, calor, acceso al agua, redes de saneamiento o anestesia por citar solo algunos aspectos), unas reglas político-sociales duras (feudalismo, absolutismo monárquico, esclavitud o inquisición por citar de nuevo solo algunos aspectos), muchas veces con una esperanza de vida muy inferior a la actual.
En resumen, de unos siglos para atrás, las personas han vivido menos y peor.
En primer lugar, debemos considerarnos unos afortunados frente a ellos. Nosotros vivimos con muchas más comodidades y con una esperanza de vida mucho mayor.
No obstante, debemos saber que nosotros tenemos estas comodidades y esperanza de vida gracias a ellos, a todos nuestros antepasados. Pues sin ellos nosotros no estaríamos hoy aquí.
Del mismo modo, los seres humanos del futuro alcanzarán sus logros gracias a toda la humanidad que ha vivido anteriormente. Y no es una locura pensar que los seres humanos del futuro vivirán cada vez mejor y con mayor esperanza de vida…
Parece pues que toda la humanidad que ha vivido y ha muerto, es necesaria para que la humanidad existente goce de los avances alcanzados.
Así, nosotros estamos aquí porque hace 200.000 años, seres humanos con una esperanza de vida de 20 años y unas condiciones de vida muy duras, progresaron. No se extinguieron. Igual que progresaron y no se extinguieron todas las sociedades y civilizaciones que han venido después hasta llegar a la actualidad. Y los seres humanos del futuro, aquellos que logren resolver todos los problemas que asedian a los seres humanos (enfermedades, alimentación, vivienda, mortalidad…), lo lograrán gracias a toda la humanidad que ha vivido antes que ellos.
Pongamos el caso de que dentro de varios cientos de miles de años, el ser humano logra, por los medios científicos y técnicos que sean, la inmortalidad.
Se dará entonces la paradoja de que una civilización de seres humanos ha alcanzado la inmortalidad, gracias a toda la humanidad anterior que la ha precedido y que está muerta.
No es descabellado pensar que una civilización hiper-avanzada que haya alcanzado la inmortalidad, sea capaz de fabricar o reproducir todos los distintos ADN humanos que hayan existido. Y que sea capaz de incubarlos, y hacer que todos los seres humanos que han muerto hasta ellos nazcan de nuevo, cada uno con su ADN.
Sin duda, creo que esa sería la primera obligación de los seres humanos que alcancen la inmortalidad, como tributo a toda la humanidad anterior que ha muerto y los ha hecho posibles.
Es posible por tanto imaginar, que un clon nuestro, exactamente igual a nosotros (al menos genéticamente) vuelva a vivir en el futuro. En un futuro (puestos a imaginar seguimos adelante) en el que no haya ya enfermedades ni físicas ni psíquicas, y por tanto vivamos de nuevo ya eternamente y con total plenitud.
En ese momento la humanidad pasaría a ser una. Un único individuo.
Y sería algo así como Dios.

ETERNIDAD VERSUS CREATIVIDAD

Pongamos por caso que la eternidad (la vida eterna) existe. Eterno como todo el mundo sabe quiere decir que no tiene fin.
En este contexto (tiempo ilimitado y sin fin) podemos preguntarnos a qué puede dedicar el tiempo eterno disponible la conciencia que exista en dicha eternidad (partiendo del hecho de que en dicho contexto probablemente el concepto de tiempo que tenemos los mortales no sería aplicable; probablemente los principios generales, las dimensiones, etc en lo eterno se parecerían a las nuestras mucho menos que lo que se parecen los conceptos y dimensiones del mundo cuántico a los de nuestra realidad. No obstante merece la pena realizar este ejercicio especulativo).
Pues bien, si reflexionamos mínimamente, nos damos cuenta de que con un tiempo eterno, si la realidad es limitada (es decir, no infinita), aunque sea cambiante, tarde o temprano llegaremos a conocer, comprender y (valga el ejemplo) actuar con el cien por cien de la realidad, pues disponemos de un tiempo eterno. Por muy complejo y cambiante que sea la realidad existente, este presupuesto se cumpliría pues disponemos de un tiempo eterno para ello.
Llegado a este punto (hemos conocido, comprendido y “actuado” con el cien por cien de la realidad) el resto de la eternidad sería repetitiva, ¿aburrida quizás?
Lo único que puede evitar este hecho es, o bien que la realidad sea infinita (concepto tan complicado de comprender como el de eternidad), o bien, que la realidad siendo limitada, esté aumentando constantemente mediante la creación de nueva realidad (nuevos universos, multi-versos, y aún más allá).
Si admitimos esta última opción se derivan dos consecuencias directas:
– La eternidad precisa de creación
– La creación debe suponer novedad
Este último presupuesto indica que la creación de nuevos universos, multiversos u otro tipo de realidades, debe llevar aparejada nueva física, nueva lógica, nuevas matemáticas y todo lo demás, pues si son las mismas, dado el tiempo eterno disponible volvemos al conocimiento, comprensión y actuación completa, a la repetición, al aburrimiento y en definitiva a la falta de libertad.
(CQD )

CRÍTICA DE “EL PUENTE DE EINSTEIN BEETHOVEN”

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PUBLICACIÓN DE “EL PUENTE DE EINSTEIN BEETHOVEN”

El pasado mes de abril se ha publicado en la Editorial Libertarias el nuevo libro de Elías Prada Galán.

“Año 2061. El Doctor Demetrio Cara Massó es un científico peculiar que investiga nuevas posibilidades en las fronteras de la ciencia, ajeno a la abúlica y superficial sociedad dominada por las redes sociales en la que vive. Gracias a una afortunada carambola, Demetrio consigue convencer al Presidente del Estado para que financie la construcción del Puente de Einstein-Beethoven: una compleja máquina que genera agujeros de gusano mezclando las ecuaciones de Einstein con la estructura musical de las obras de Ludwig van Beethoven. Tras un viaje que le lleva a un lejano planeta habitado por una avanzada civilización, Demetrio queda completamente desbordado por la información que en poco tiempo recibe. Una información que podría cambiar para siempre el destino de los seres humanos.”

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DIOS Y LOS PERROS

Salvando las distancias y desde un punto de vista cualititativo, pretender para un ser humano definir a Dios empleando su capacidad intelectual y su lenguaje, es lo mismo que para un perro tratar de definir a un ser humano, usando la capacidad intelectual y lenguaje propios de su especie.
O lo mismo no hay que hablar de perros sino de microbios.
O lo que es aún peor, lo mismo no hay que hablar de perros sino de piedras.
PD Guau, guau

MAS DE LO MISMO

La semana pasada estuve en Madrid en un concierto de jazz. Entre los músicos estaba el considerado mejor saxofonista de jazz del mundo, así como uno de los mejores baterías. El pianista y el bajista son también músicos reconocidos.
Éramos menos de 100 personas…
Esto puede ser un indicador de lo dicho en la entrada anterior.

SIGAN A… VANZANDO

Estaba el capitán Flanagan…
Un posible método para discernir el avance de la humanidad en los últimos siglos es analizar los avances en la estética, o para ser más concretos en la belleza.
¿Qué opinaríamos hoy sobre las bellas artes? La música, la literatura, la pintura… ¿Son más bellas que hace unos siglos? ¿Avanza realmente la humanidad en este ámbito?
Es claro que hoy en día hay mucha más producciòn artística que hace siglos, al menos en lo que se refiere a su distribución y a su conocimiento por la sociedad. También está claro que hay una tendencia indiscutible hacia la mediocridad, posiblemente alentada por el capitalismo, que también en el terreno del arte quiere hacer negocio: usar y tirar, usar y tirar. ¿Hemos progresado? ¿Estamos progresando? Hesse en “El juego de los abalorios” ya lo intuyó cuando hablaba hace lustros de la época folletinesca. Sin duda estamos inmersos en ella, con el problema de que no hay ninguna Castalia a la que acudir en busca de refugio.
Y ello supone un gran peligro; máxime cuando la ciencia avanza a toda velocidad sin que un avance equivalente en el terreno estético fije algunos criterios a tener en cuenta.

AHORA

Bueno amigo, continuaremos la discusión en la otra vida. Ahora tu ya sabes la verdad. Lo sabes. Lo estás sabiendo ahora mismo. ¿Verdad que esta vez tenía yo la razón?

CÓMO ENTENDER LA FÍSICA CUÁNTICA

Si no es la principal, al menos una de las paradojas más famosas de la física cuántica es la denominada dualidad onda-partícula. Según la misma, un electrón o incluso un átomo se comporta unas veces como (o es) una partícula y otras como una onda. Esto es algo absolutamente incomprensible dado que un átomo no puede ser al mismo tiempo una onda y una partícula. Será una cosa u otra. Y la gran dificultad, lo que nadie entiende porque va contra el razonamiento humano, es que algo, un átomo se comporte unas veces como una cosa y otras como otra, siendo ambas cosas totalmente diferentes.
Una partícula es algo material (como una pelota de ping pong) y una onda no es material; es una perturbación que se trasmite por un medio.
Pues bien, esto que nos parece tan complicado, debería ser algo absolutamente fácil de entender para los seres humanos. Es comprensible que esta dualidad onda-partícula sea difícil de comprender para un perro, un ornitorrinco o un manatí. Y les sería muy difícil comprenderlo porque ellos siempre se comportan igual: nacen, crecen, se alimentan, duermen, se reproducen y mueren. Y durante todo ese tiempo se comportan como lo que son: perros, ornitorrincos, manatíes.
Lo realmente curioso es que para los seres humanos, los seres conscientes, este hecho sea una paradoja o algo incomprensible. Para nosotros, los humanos, que unas veces nos comportamos como seres humanos, otras como cerdos, muchas otras como hienas o como zorros, por no seguir, debería ser algo absolutamente fácil de comprender.
En resumen: es tan difícil entender la física cuántica como a los seres humanos. En ambos casos nos encontramos con comportamientos que varían. Y si entendemos a los seres humanos, debemos entender la cuántica.
Lo lógico es que sea así, no hay que poner fácil las cosas. Al nivel más bajo de la materia, ésta se comporta según los casos de forma diferente. Y al nivel más alto de la conciencia, ocurre exactamente lo mismo.
Me pregunto qué sucederá cuando se produce el colapso de la función de “conciencia” (¿la muerte?). Cuando la función de onda cuántica colapsa, se produce la observación y la realidad surge. ¿Será algo parecido?

¿QUIÉN HABLARÁ EN NOMBRE DEL SER HUMANO DEL 100.000 ADC?

Según las investigaciones científicas, el homo sapiens hizo su aparición hace aproximadamente 200.000 años.
Ello implica, sin entrar en discusiones adicionales, que hace 100.000 años (y antes por supuesto) poblaban la tierra hombres y mujeres iguales a nosotros; al decir iguales me refiero a que biológicamente eran exactos a nosotros.
Según los indicios científicos, la esperanza de vida de estos humanos rondaba aproximadamente los 25 años. Pero de nuevo ello no se debía a que su cuerpo o su biología les obligase genéticamente a esa esperanza de vida. Sin duda la alimentación, los accidentes, los múltiples peligros de la naturaleza y otros motivos producían esa escasa esperanza de vida.
No obstante, si pudiésemos construir una máquina del tiempo, viajar a esa época y traer desde allí hasta la actualidad a un recién nacido, éste sin duda no tendría problema en alcanzar la esperanza de vida actual. Con una educación adecuada podría llegar a ser un gran hombre: un científico o músico destacado, el presidente de alguna empresa…
Hace 100.000 años debieron existir hombres y mujeres tan inteligentes como los actuales (habría menos por cuestiones de estadística, pero los habría sin duda)…
Esos seres humanos de gran inteligencia, a los que debemos muchísimo (entre otras cosas el que lograsen evitar su extinción y gracias a ello existamos hoy todos), sin acceso a ningún tipo de información, sin posibilidad de poder consultar nunca nada, expuestos a todos los peligros de la naturaleza, conmocionados y extasiados ante todas las maravillas y los misterios de ésta (su despertar en primavera, la luna nueva, los eclipses, las estrellas, el fuego, el horizonte, los volcanes, los terremotos, los rayos y un inacabable etcétera), sin duda, en los grandes números -no en el detalle- tendrían las mismas preguntas, los mismos miedos y las mismas preocupaciones que hoy en día tienen muchas personas (especialmente si viven en contacto con la naturaleza y no se han convertido en unos urbanitas recalcitrantes).
¿Quién habla en su nombre? ¿Quién empatiza con ellos? ¿Quién osa a reconstruir su árbol genealógico hasta ellos? ¿Es posible que seres humanos de dentro de 100.00 años se hagan las mismas preguntas con respecto a nosotros?

ORDEN DE MAGNITUD

Continuamente se nos aportan datos de distancias en el universo. Que si tal o cual astro se encuentra a miles de años luz…
Un año luz es una distancia con la que no estamos familiarizados, y su mención no nos suele hacer ver las colosales dimensiones del universo.
Para hacerse una idea de las mismas, sirva como ejemplo el tan manido viaje a marte. Marte, se encuentra a una distancia media de la tierra de 75 millones de km, y la duración media del viaje allí, con la tecnología actual, rondaría los 150 días.
Con este dato, podemos hacernos una pequeña idea del universo.
Para ello, recurramos a la estrella más próxima a la tierra (es decir, esta estrella está “al lado”). Alfa centauri, la estrella más próxima se encuentra a 4,37 años luz de la tierra.
Un año luz, como nos dice wikipedia, son 460 730 472 580 km. Por llo Alfa centauri se encuentra a 4,37 veces esa distancia que son aproximadamennte 2 010 000 000 000 km.
Pues bien, en distancia ¿cuántos viajes a marte suponen? Pues solo hay que dividir por la distancia media, 75 millones de km, que nos da 26.845 veces el viaje a marte. Sabiendo que cada viaje dura sobre 150 días eso nos da 4.026.000 días, lo que pasado a años son 11.032 años.
Tardaríamos 11.000 años en llegar a la estrella más próxima viajando con una nave con la tecnología actual.
!!!11.000 años¡¡¡ a la estrella de “al lado”.
¡¡Si salen ahora llegan en el año 13.000¡¡
Sin duda estos números y estas dimensiones sobrepasan las capacidades humanas, al menos las actuales.

SIN LÍMITES

¿Quién dice que no sea posible? Cada posición del espacio dentro del universo: un punto en mi oreja, otro en la nariz de la Mona Lisa en el Louvre, uno más en medio de la bandera de EEUU en la luna, y otro por ejemplo a 5 km del centro en la estrella alfa centauri, contienen en sí un universo como el nuestro.
Y nuestro universo, no deja de estar en un punto del espacio de otro universo mucho más grande.
Y así sin límites hacia arriba y hacia abajo.
Hacia abajo está la barrera de la cuántica, que todo lo oscurece.
Y hacia arriba, la barrera del tiempo, que todo lo detiene.
Siendo nuestra realidad posible, es posible que todas las otras también lo sean.
¡Qué complejidad y qué belleza¡

EL SALTO DE LA FE

Hoy en día, la gran mayoría de las personas acepta la teoría del big bang, a saber, que hace unos 14.000 millones de años se originó el universo como consecuencia de una formidable explosión. Según afirman los físicos, y debido a los principios de conservación de la energía y la masa, toda la energía y toda la masa del universo actual, estaba concentrada en una pequeña bola, de un tamaño microscópico. Estos mismos físicos nos dicen que la densidad de dicha bola era “casi infinita.
Todo esto es ya un lugar común, todos lo aceptamos (yo incluido por supuesto), y nos tranquiliza que la ciencia nos haya brindado una explicación del origen del universo.
Lo que está claro que no hacemos -al menos yo hasta hace pocos días- es tratar de imaginar lentamente lo anterior.
Empiezo imaginando cómo puedo meter en una bolita microscópica toda la masa de un edificio, luego la de la ciudad de Madrid, más tarde toda la de España, incluso toda la del mundo. Realmente hay que hacer un gran esfuerzo para pensar que roda la masa de la tierra la puedo meter en una partícula del tamaño de un grano de sal.
Pero no es eso. Eso es irrisorio.
No es que tenga que meter ahí la tierra, sino el sistema solar, con el sol y júpiter dentro. Pero con eso aún ni siquiera he empezado. Tengo que meter ahí los cien mil millones de estrellas como el sol que hay en la vía láctea, con los múltiples planetas que debe haber…
Y aún no habré acabado, aún me quedan por meter cien mil millones de galaxias como la vía láctea, cada una de las cuales tiene otras cien mil millones de estrellas como el sol, con todos los miles de millones de planetas que debe haber…
¡¡Concentrar toda la masa del universo en una partícula más pequeña que un grano de sal¡¡
Y eso lo concebimos y lo creemos (yo el primero), cuando es algo realmente inconcebible e increíble.
Aceptar eso realmemte me parece un salto tan brutal como aceptar que detrás de todo eso hay una inteligencia superior (llamémosle divina) que “sostiene” la realidad. Que Dios existe.
Del big bang parece que hay pruebas (la radiación de microondas, la expansión del universo). De Dios ninguna.
No entiendo muy bien por tanto la postura de los ateos fanáticos, que se ríen de ti cuando les dices que debe existir un Dios. Que Dios existe. Que el Espíritu existe. Ellos conciben y creen (como yo) que toda la masa del universo se puede comprimir en una micropartícula, algo realmente inconcebible e increíble. Sin embargo, creer que hay un Dios (como yo lo creo) a ellos les parece el planteamiento de una mente infantil.
¡Cuánta historia, cuánta educación convencional hay que quitarse de encima para sobre estos temas poder opinar de un modo racional y coherente¡
Realmente a mí me parece de una mente infantl admitir a pies juntillas el big bang, y luego proclamar que quien cree en Dios tiene una mente infantil.
Sin duda el salto intelectual que hay que dar en ambos casos es parecido.
Y cómo decía en mi post anterior, la ciencia es lo fácil…
Aprehender el Espíritu es, tiene que ser, mucho más difícil que aplicar el método científico.
Con todos los respetos para la ciencia, uno de los instrumentos más poderosos que ha creado la mente humana.
Otro instrumento tan poderoso o más, en mi opinión puede ser la música, porque ¿quién fue más inteligente, Einstein o Mozart?
¿Qué entendemos por inteligencia?

LA CIENCIA ES LO FÁCIL

Pues eso…

LA ECUACIÓN DEL TODO

En lo que al todo (cualquier realidad) se refiere, debe cumplirse:
L > 0, si y solo si B existe
L : Libertad
B: Bondad
La demostración en el capítulo “Para existir, el universo precisa de la conciencia (o la inviabilidad de lo predecible)”, de “El piano cuántico”.

CAMINO A LA EXCELENCIA

En marzo de 1616 la Inquisición publicó un edicto en el que se exigía que las obras de Copérnico se expurgaran. De Revolutionibus se incluyó en el índice de libros prohibidos a los católicos. En lugar de regresar a Ptolomeo o a Aristóteles, algunos astrónomos católicos, como el jesuita Giovanni Battista Riccioli, en su Almagestum Novum de 1651, se pronunció en favor del sistema de Tycho, que por entonces no se podía refutar mediante la observación. De Revolutionibus permaneció en el índice de libros prohibidos hasta 1835, malogrando la enseñanza de la ciencia en algunos países católicos, como por ejemplo España.
Steven Weinberg “Explicar el mundo”

AÑO 999999

Por lo visto, la tierra podría ser un lugar habitable hasta más o menos el año 1 millón, momento a partir del cual los cambios que se producirán en el sol harán del planeta un sitio “complicado” para vivir.
Es imteresante como ejercicio mental, pensar en un libro de historia del año 999.999 ¿qué figuras historícas de las que nosotros conocemos aparecerían en él? En mi opinión, en ese libro, de toda nuestra historia solo aparecería Isaac Newton.
Otro ejercicio mental interesante es pensar cómo será el ser humano dentro de 1 millón de años. Según mi punto de vista existirá una nueva especie, creada por el propio hombre. Un híbrido de ser humano y robot, probablemente casi inmortal.
Da vértigo solo pensarlo.

NO CREAMOS

No creamos que las grandes compañías nos hablan de sostenibilidad, de ética o de responsabilidad social corporativa porque realmente creen en dichos conceptos.
Lo hacen porque, como ellos saben, cada vez estamos más cerca de la demostración lógica y matemática de que el Bien es, a todos los efectos, lo más rentable a largo plazo.
Ellos en lo que creen es en el dinero y en el beneficio. Y si tienen que hacer el bien para lograrlo, lo harán.
Lo mismo que si hubiese que hacer el mal.